viernes, 9 de febrero de 2018

La banalidad del mal o cuentos chinos (a otro perro con ese hueso)


Zapping
·      La banalidad del mal o cuentos chinos (a otro perro con ese hueso)
Vladimir González Roblero

Uno
En 1960 Hannah Arendt fue enviada a Israel como reportera de la revista The New Yorker. Asistió al juicio del militar nazi Adolf Eichmann, a quien se le acusó de genocidio por su participación en el Holocausto. Su trabajo periodístico fue publicado después como libro bajo el título Eichmann en Jerusalén. Un estudio sobre la banalidad del mal (Lee: https://goo.gl/LfgEhE). Arendt plantea que Eichmann actuó siguiendo órdenes de sus superiores y que “sencillamente, no supo jamás lo que hacía”. Lo que hizo fue participar en el exterminio de millones de judíos. La maldad y su banalidad.
            Desde entonces, no sin levantar polémicas, la frase “banalidad del mal” se ha utilizado para referirse a actos irreflexivos de maldad. Actuaciones sin razón en tanto que su objetivo no es el daño cruel, sino otro menor. Hechos agravados por la paulatina disminución de nuestra capacidad de asombro y la normalización de la violencia.

Dos
Recientemente dos asesinatos han cimbrado a los habitantes de Tuxtla. El primero de ellos fue el feminicidio de Gloria Castellanos Balcázar. Según la Fiscalía General del Estado de Chiapas, “Octaviano ‘N’ (el feminicida) reveló que… golpeó por la espalda (a Gloria) poniéndole una navaja en el cuello al tiempo en que la despojaba de sus pertenencias”. Posteriormente “acudió a un cajero automático con el objetivo de retirar dinero de las tarjetas bancarias, sin embargo, al no lograr su objetivo regresó al salón de fiestas y enojado tomó un cable con el que la asfixiaron” (Lee: https://goo.gl/XvssLE).
El segundo fue el asesinato de Adán Gómez González, a quien despojaron de sus pertenencias. El chofer del taxi donde ocurrió el homicidio, Irving “N” “manifestó que Mario ‘N’ (su cómplice) discutía con la víctima, a quien hirió con un arma blanca, y se percató de que había empezado a sangrar del pecho… Posteriormente, él, Julia ‘N’ (cómplice) y Mario ‘N’ decidieron abandonar el cuerpo en un terreno baldío ubicado en la colonia El Diamante del municipio de Chiapa de Corzo” (Lee: https://goo.gl/9q69kH)
En ambos el asesinato como estrategia del robo.

Tres
Hace días se anunció la entrega del doctorado Honoris Causa a Salvador Cienfuegos, secretario de la Defensa Nacional, por parte de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas. Después de varias protestas de la comunidad académica, Organizaciones No Gubernamentales y sociedad civil, las autoridades universitarias decidieron suspender semejante decisión.
            En un comunicado que se dio a conocer de manera interna, la Unicach sostuvo que “atentos a las expresiones y apreciaciones que han manifestado algunos miembros de nuestra universidad (…) hemos acordado suspender la entrega” (Lee: https://goo.gl/4PTLRL). Por lo aterior es de suponerse que el reconocimiento a la mililtarización del país y la violación a los derechos humanos cometida por el Ejército sigue en pie.

Cuatro
Poco creíbles las muertes cuyo móvil fue el robo y la suspensión de una propuesta desatinada. Nuestro escenario político y social es caldo de cultivo para estas truculentas, terroríficas e increíbles historias. Me recuerda a la novela negra El complot mongol de Rafael Bernal. La trama gira en torno a un posible asesinato del presidente gringo; termina enredada y cómica. Según el escritor Elmer Mendoza su comicidad “surge de la policía. Hay muchos que no temen hacer escarnio de sí mismos”. (Lee: https://goo.gl/An4a8B).
También una pieza poética de Jaime López, “Misterioso asesinato” (versión musicalizada como “Café de chinos” https://goo.gl/RHpux3), de la cual es el siguiente fragmento:
En ese misterioso asesinato,
incluso, nadie dio ni con el muerto,
el mismo que no fue a la funeraria,
culpable que ella no llegara a tiempo…
y toda la familia
parece ir en deceso…
a otro mugre perro
con ese viejo hueso.


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lunes, 15 de enero de 2018

El despojo de la creatividad

Zapping
·      El despojo de la creatividad
Vladimir González Roblero

Uno
Según Richard Florida una nueva clase social ha emergido. Su capital no es la fuerza de trabajo, ni el dinero, ni las propiedades. Es su creatividad. Esta clase se compone de artistas, diseñadores, científicos. Suelen distribuirse en ciudades donde la oferta artística, cultural y académica es importante. Los lugares de concentración son las llamadas ciudades creativas.
            Lo anterior se trata de una mutación del capitalismo. Ubica a las ciudades y a sus habitantes en planos distintos, diferenciándolos por su capital simbólico y cultural. El dinero ha dejado de ser su centro. Los procesos de enriquecimiento, de la emergencia de las clases y ciudades creativas, se explican en acontecimientos históricos de larga duración. Si el capital se refiere a la condición artística, cultural y científica, habría que preguntarnos cuándo y dónde comienza su acumulación.

Dos
La imposición de una forma de conocer, la ciencia, es histórica. La institucionalización del conocimiento puede ubicarse hacia el final de la Edad Media, con el surgimiento de la Universidad vinculada a la Iglesia. Ahí nacen los intelectuales quienes, al paso del tiempo, asumen el conocimiento científico como universal.
            La otra forma de conocimiento impuesta es el arte. Éste creció a la sombra de la ciencia. El conocimiento racional se impuso desde una lógica instrumental. Paralelamente el arte siguió su propio desarrollo. Su carta de naturalización ocurrió de la mano de Kant y Baumgarten, quienes acuñan la idea de estética como conocimiento sensible. Otro proyecto de Modernidad. Sus lugares de enunciación fueron los talleres y las academias.

Tres
El capital que se expresa a través de la creatividad tiene su origen en el despojo de otras formas de conocer y en la “acumulación originaria” de las sociedades occidentales.
Esa acumulación se ha dado, en un primer momento, a través de la imposición del arte y la ciencia sobre otras formas creativas de relación con el mundo. Edmundo O’Gorman sostiene que mirar la producción estética desde los parámetros occidentales ha dado como resultado la idea de lo monstruoso como opuesto a lo artístico bello.
Algo similar ha sucedido con la ciencia. La imposición de la evidencia empírica y del método científico descalifica al conocimiento tradicional y popular, como la herbolaria e incluso el sentido común.
Pensar en un segundo momento nos conduce hacia las apropiaciones. Las formas creativas occidentales se han apañado de los conocimientos tradicionales y populares, haciéndolos suyos, muchas veces sin reconocer sus aportes. Acumulación.
De este modo, el arte y la ciencia, empresas modernas, han reclamado su derecho legítimo a conocer, apropiándose e imponiéndose sobre el conocimiento mítico, mágico o religioso.

Cuatro
¿Qué ciudades son creativas? Aquellas donde arte y ciencia, a través de sus lugares de enunciación, los espacios académicos y culturales, muestran una gran vitalidad y oferta. Sin embargo otras formas de creatividad, cuyos lugares no son las instituciones, subsisten. Las miradas atentas a la cotidianidad las muestran. La impronta de las culturas popular y originaria aparece en cada resquicio, en los lugares históricos e incluso en los no lugares. Son creatividades-otras.
Los centros culturales tratan de dinamizar la vida citadina desde el relato de las bellas artes. Sus actividades se circunscriben a la presentación y desarrollo de bienes artísticos heredados de la tradición moderna. Pero las ciudades creativas tienen márgenes. Formas de significar y expresar perviven a pesar del olvido de políticas públicas: gestos, ritualidades, coloquialismos, cuentería, maneras de hacer. Reclaman su historia como lugar.

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martes, 14 de noviembre de 2017

La cárcel y sus formas

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·      La cárcel y sus formas
Vladimir González Roblero

Uno
Tuve la oportunidad de asistir recientemente a un coloquio de literatura en Hermosillo, Sonora. La gama de acercamientos al fenómeno literario en México e Hispanoamérica es amplia. Desde los estudios estrictamente literarios, pasando por las miradas antropológicas, históricas, sociológicas y psicológicas, los participantes dejan fluir su pasión académica y contemplativa.
            Lo que no fluye es el momento performativo. Me refiero a que el acto de enunciar la literatura se reduce a la lectura de la ponencia. Es un momento ritualizado. La construcción del documento, sus estrategias retóricas y su estética, pienso, obligan la lectura. La seriedad del asunto implica en complicidad a los escuchas, quienes guardan silencio y prestan atención. El texto como cárcel.
            Hay ponentes que rompen la costumbre. No leen. La sanción es sutil. Bostezos, miradas incómodas. Cuchicheos. Público que se arrellana en sus asientos. El relajamiento como rechazo.
           
Dos
Otros enclaustramientos también son literarios. Los escritores de Chiapas, de lo chiapaneco, los han construido. En 1870 Flavio Paniagua publicó la novela folletinesca Una rosa y dos espinas. Profunda huella. Aborda un tema histórico: los ecos del Imperio en Chiapas. Desde entonces cierta vena de esta literatura ha mirado una y otra vez al pasado.
            Sus temas reiterativos devienen ciclos. Las rebeliones indígenas se afincan en varias novelas. También se construyen grandes personajes, héroes de mil batallas. La selva es uno de ellos. Su poblamiento como hazaña. Por otro lado la condición indígena ha sido un tema de largo aliento. Desde la literatura decimonónica, otra vez Paniagua, hasta la de reciente factura, el indio se erige como la gran figura discursiva. Finalmente la frontera. Literatura de aquí y de otras partes del país narran la migración, al sujeto migrante y sus conflictos de identidad.

Tres
¿Qué incomoda de la intervención artística a la cabeza maya? No creo que ofenda al juicio del gusto. Muchos ciberciudadanos se irguieron como críticos de arte. Acertados o furibundos sus comentarios sólo mostraron cierta competencia estética. Lo que está de fondo es su esencia. Su identidad trastocada. Lo chiapaneco, como lo mexicano y otras entelequias nacionales se construyeron a partir de lo simbólico. La cultura maya ha sido recurso para nombrar a Chiapas y lo chiapaneco. Cuando en 1946 se descubrió Bonampak, el gobierno de Francisco Grajales, su política cultural, alentó una producción simbólica al respecto. Aquí nació el Ballet Bonampak.
            La esencia es una camisa de fuerza. Los antropólogos se han preguntado por qué la gente está dispuesta a dar la vida por su país. Algunos lo estaban. Hallan la respuesta en la identidad y los nacionalismos peligrosos. Esos que nos encierran en cierto aldeanismo y en una mirada estática del tiempo.

Cuatro
Philip K. Dick escribió en 1968 ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Se trata de una novela de ciencia ficción que plantea un futuro distópico. Los androides o replicantes, que planean escapar de su destino y reemplazar a los humanos, son cazados por Rick Deckard, un expolicía.
            El Estado totalitario subyace en la historia. Rick tiene una lista de androides a los que debe exterminar. Los vigila. Sobre la ciudad se alza un panóptico que identifica, señala y encierra en lo público y lo privado. Mata. El destino como prisión.


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