lunes, 5 de abril de 2021

Reporte del asesinato de Joan Lee por fuerzas desconocidas


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  • Reporte del asesinato de Joan Lee por fuerzas desconocidas

Por @Vlátido


Uno

Vi salir una cucaracha del cuarto de baño. Corrió rápido, se escondió detrás de unos trastos viejos, la velé con ansiedad, sin éxito. Puse un recordatorio en el teléfono celular: rociar insecticida. Compré el aerosol un par de días después. Una noche, justo cuando la casa está en silencio, llevé a cabo la operación. En la mañana, la cucaracha nadaba muerta en la taza de baño.

Todos los días el recordatorio aparece en mi teléfono. No lo he querido eliminar, me mantiene alerta ante una posible invasión de los blátidos. 


Dos

El director David Cronenberg escribió una versión para cine de la novela El almuerzo desnudo, del escritor William Burroughs. Se trata de una historia, la del novelista, escrita tal parece en un gran viaje, con escenas inconexas, barroca, en la que narra las artes de hacer de William Lee, un yonqui. 

En la película homónima, Cronenberg teje una historia menos accidentada y más fantástica: la del empleado William Lee, aspirante a escritor, que termina inyectándose el insecticida que vende; asesina de un balazo a su esposa, Joan, en un juego a la Guillermo Tell; y dialoga con su máquina de escribir, una gran cucaracha, que compró con el dinero que obtuvo al vender el arma feminicida.

Lo primero que escribe con su nueva máquina, una Clark Nova, es el reporte del asesinato de Joan Lee. 

Mira el tráiler: 


 

Tres

Los primeros discos de la banda de rock Cuca muestran a un grupo fresco, con riffs bien duros y letras varias de ellas sencillas, con temáticas propias de la juventud rockera.

Su tercer disco se tituló La racha. Para entonces el vocalista José Fors había dejado la banda, y las voces las grabó su hermano Animalf, mejor conocido en el bajo mundo como Alfonso Fors. Se trata de un disco con un sonido igual de atractivo que los anteriores, aunque sus temas casi no son tocados en vivo, a la vuelta del vocalista original algunos años después.

El sencillo que se desprendió de este disco se llama “Insecticida al suicida”, un tema que aborda los intentos simulados de alguien que amenaza con quitarse la vida. ¡Ah!, la portada del disco es una foto de frente de una cucaracha, insecto icónico de la banda. 

Mira el video: 



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domingo, 7 de marzo de 2021

Otras fronteras


 


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Otras fronteras

Por @Vlátido


Uno

Difícil cosa es lo bello, dicen los estetas. Lo es cuando place el trabajo, lo que uno hace. Eso pasa con el oficio de investigador, ese obscuro objeto del deseo. Pienso en lo anterior después de leer algunos materiales de un curso sobre fronteras al que estoy inscrito en el Cimsur de la UNAM. El tema sobre enfoques analíticos para su estudio me ha gustado particularmente. Las lecturas son invitación a mirarnos, a preguntarnos cuán disciplinados estamos (o somos) en nuestro quehacer. O tal vez reconocer que nos inunda la indisciplina, fantasma que brioso corre por nuestras parcelas. 


Dos

Me dejó un buen sabor el ensayo “Los estudios sobre fronteras internacionales desde una perspectiva comparativa” de Roxana Rodríguez Ortiz, quien incorpora la teoría literaria, y su metodología, para mirar la frontera. Al terminar de leerlo volví a una vieja pregunta: ¿Qué es la realidad sino un texto, un tejido de significados? Sin decirlo, incluso sin pensarlo, el científico social es un hermeneuta, un descifrador de lo oculto, de los significados que densamente se entrelazan. ¡Vaya brujería! 
    ¿Qué es la realidad, además, sino un relato? Una estructura temporal cuyos acontecimientos son elegidos, tratados y pensados por quien los mira, y después los acomoda de este modo, o de aquel, para contarlo a los demás. Eso también es la frontera. Una mirada como la de Roxana, compleja, aventurada, llena de vitalidad y creatividad la desentraña como una realidad, y a ésta como un espacio de frontera: de convergencias y desencuentros, cuyos entramados están ahí, a merced de quien los narra.


Tres

¿Cómo estudiar la frontera? ¿Cómo estudiaría la frontera? He de confesar que para mí la frontera geopolítica ha sido un tema poco recurrente, no ha sido el problema de mi trabajo de investigación. Mis preocupaciones están en otras fronteras, las epistemológicas (¡uf, lo que esto implica!) entre la historia y la literatura, entre el arte, las ciencias sociales y las humanidades. 
    Desde este lugar inter y transdisciplinar, fronterizo per se, he mirado ocasionalmente las fronteras geopolíticas del sur de México. Lo he hecho a través de sus representaciones. Esto implica escoger los dispositivos de representación, identificar sus lógicas internas, sus correspondencias con lo real y sus dosis de ficción. Estas implicaciones urgen miradas inter y transdisciplinares: comprender las dinámicas de la frontera como lo hace el geógrafo; los artificios del relato como lo hace el historiador; los tropos y figuras retóricas como el novelista; las motivaciones de los sujetos, sus prácticas y discursos, como lo hace el antropólogo. 


Cuatro

Estoy convencido que estas miradas en conjunto, las representaciones en el cine, la literatura, las artes escénicas y visuales, así como los relatos historiográficos y etnográficos (por mencionar a los que se dejan acariciar) orientan nuestras acciones, nuestros modos de relacionarnos con la frontera en la cotidianidad. 


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domingo, 3 de enero de 2021

La cicatriz de Ulises

 




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 La cicatriz de Ulises

Por @Vlátido 

Uno

Marc Bloch se preguntó en El oficio del historiador (1949) por la fijación en el origen, la ansiedad que atañe a quienes estudian el pasado. Hallaba las respuestas en el ethos católico, en la idea de creación, el inicio de todo. Por otro lado, Eric Auerbach, en Mímesis (1942), a propósito del estilo narrativo de Homero en La Odisea, señala el recurso del pasado cuando Ulises, al ser descubierto por su cicatriz, narra el acontecimiento que le provocó la herida, es decir, el origen de esta huella de piel.

            Lo anterior sugiere que estamos hechos de historias, de su polvo. En cualquier ámbito de nuestra vida, en el espacio público y privado, recordamos los orígenes, los momentos primigenios que configuran lo que somos. Algunos son fieles, otros están a merced de la idea más ramplona de ficción, y son ellos mismos variaciones ocurridas en un tiempo imaginario. El rock no es la excepción.  

 

Dos

Recién apareció un disco recopilatorio de bandas de rock chiapanecas. Se trata de La escena del Sur. Un rescate de grabaciones de rock en Chiapas. Compilado por Daniel Trejo Sirvent, se recuperan grabaciones de bandas de la década de 1980, como Trimonio y Metamorfosis, hasta la década del 2000 y unos años después. Más que disco, resulta ser un documento en el que, como tal, los registros sonoros son fuente de información para la historia del rock local.

            Como es de suponerse, existen pocas grabaciones de los inicios del rock en Chiapas. Algunas producciones discretas, demos por ahí, grabaciones de ensayos o conciertos que se transmitían por la radio. Sin embargo, estas grabaciones develan una narrativa en construcción, todavía sin forma definida, que recuerdan -como la cicatriz de Ulises- el origen de una herida que muestra la emergencia tardía de la cultura del rock en el sureste mexicano.

          

Tres

La escena del Sur no se reduce a grabaciones de estudio o caseras. Junto a ellas no debemos soslayar el circuito que posibilitó la cultura del rock, al menos desde principios de los años 80 del siglo pasado. Me refiero a los espacios para los toquines, parques, estacionamientos, cafeterías, bares; las tiendas de discos y revisterías, los fanzines.

            Entre los documentos (prurito de historiador) estos últimos, los fanzines. En esa década ochentera se publicó Rock’N’Chiapas, un fanzine editado por José Luis Gómez aká el Kiss. En él se publicaban reseñas de tocadas locales, novedades discográficas, presentaciones en el viejo CREA o en el Parque Morelos, además de otras actividades que promovían al rock. No hace mucho, el Kiss subió a redes los ejemplares del fanzine (puedes consultar aquí: https://www.facebook.com/rocknchiapas).

 

Cuatro

A estas alturas ya todos se saben la polémica que causó la docuserie de Netflix Rompan todo. La historia del rock en América Latina. Solo como apostilla: Ni es la historia, ni todo es rock, ni es de América Latina.

            Rompan todo es un relato del rock en formato para la postelevisión, como los servicios de streaming. Pero al margen de lo que esto implica, reproduce una narrativa en apariencia dominante, nada nuevo: el rock mimético, la censura, el auge del rock en tu idioma y su diversificación. Es la narrativa de los media, pero existen otros trabajos de investigación, en otros circuitos, que fragmentan este relato.

            Tampoco todo es rock, a menos que por esto se entienda, lugar común, puntos de quiebre y no continuidades, no solo musicales sino también vitales. De ser así todo y nada es rock. Finalmente, es el relato del rock de México y Argentina, dos países cuya industria cultural compite por la hegemonía en América Latina.

Bueno, al menos descubrí a Los Saicos.



 

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domingo, 29 de noviembre de 2020

Indisciplinariedad

 



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  • Indisciplinariedad

 Por @Vlátido

 Uno

Desde el siglo XX, en sus medianías, ha habido un proceso de reflexión en torno a la ciencia. De ella se ha criticado su objetividad, sus métodos y sus formas de hacer. Aun más: se ha señalado su pretensión de universalidad, sus estrategias colonizadoras al considerarse la única forma de conocimiento válida.

            Lo anterior ha implicado, entre otras, dos cosas que quiero mencionar. La primera: una crítica al interior de la ciencia, señalando su férrea disciplinariedad y, por lo tanto, urgiendo perspectivas inter y transdisciplinarias. La segunda: el desvelamiento de otros saberes, situados históricamente en los márgenes, su vigencia y emergencia en lugares distintos de enunciación.

 

Dos

(In) disciplinar la investigación. Archivo, trabajo de campo y escritura, es un libro colectivo editado por la Universidad Autónoma Metropolitana (2016), coordinado por Frida Gorbach y Mario Rufer. Los autores, investigadores ellos de trayectoria, proponen y realizan una mirada íntima a sus procesos de generación de conocimiento. Se cuestionan y descubren en apariencia altamente disciplinados, y otras tantas en los lindes de las disciplinas, casi hasta situar las fronteras como lugar de tránsito.

           Los trabajos, a medio camino entre el artículo y el ensayo, tienen como lugar la antropología y la historia. Ninguno de ellos, según se constata, quiere fundir dichas disciplinas. Más bien se preguntan por sus procederes, intersecciones, lugares comunes. El resultado es un libro sugerente, raro, porque sólo a veces nos miramos para reconocer la inestabilidad de la ciencia.

           

Tres

Arte manifiesto es un libro escrito por momentos al alimón, a veces en solitario. Lo firmamos Adelaida Gil, Amín Miceli y yo, bajo el sello editorial de la Unicach (2019). En él subyace un planteamiento de frontera, pero no de las fronteras físicas, sino de las epistemológicas. Sitúa en tensión al arte y la ciencia, así como sus prácticas investigativas y creativas comunes.

            En el libro proponemos el reconocimiento de formas de hacer que transitan sin distingos en uno y otro lado, en la investigación social y humanística y en la creación artística. Con ello, pretendemos señalar la indisciplina como espacio fronterizo. Nos referimos, como cinta de Moebius, a las operaciones supuestamente propias del investigador social de las cuales echa mano el artista, y al proceso artístico como poética de la investigación social. Esta circunstancia no solo pretende mostrar el método como camino, sino también la validez del arte y la ciencia como complementos de las representaciones del mundo. (Descarga: https://cutt.ly/mhjEmOo)

 

Cuatro

¿Indisciplinar la investigación artística? Metodologías en construcción y reconstrucción (Universidad Veracruzana, 2020), también es un libro colectivo, coordinado por Natalia Calderón y Brenda Caro. Su contenido sugiere una mirada desde el arte, de sus propios procesos, y sus alcances en otros ámbitos académicos y de la vida misma. Los autores, artistas, se asumen como investigadores y se preguntan sobre la investigación artística, despojándose de ese halo que ha acompañado de manera perniciosa al arte a lo largo de su historia: el genio creativo.

            La indisciplina, sostienen, no implica el derrumbe de la parcialización del saber, sino la emancipación, revolución y sublevación como circunstancia de la investigación artística. Lo anterior vuelve a recordar el resquebrajamiento de una forma de conocer, la ciencia, tiroteada desde múltiples lugares, lo que ha dado pie a novedosos abordajes de la realidad. (Descarga: https://cutt.ly/6hjEF7L)

           

 

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domingo, 4 de octubre de 2020

Todos somos lectores

 


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  • Todos somos lectores

 Por: @Vlátido

 

Uno

Sostengo que todos somos lectores. Distintos, pero finalmente lectores. No me refiero exclusivamente a la capacidad de leer el alfabeto. Más de uno pensará: “las personas que no tuvieron la oportunidad de asistir a la escuela, o de alfabetizarse, no pueden ser lectores”.

Las situaciones de lectura, debemos advertir, son históricas. Las condiciones espaciales y temporales fijan tal acto. Siglos atrás, cuando la gente podía leer pocos libros, sus contenidos se diseminaban gracias a las lecturas públicas, colectivas, incluso a la tradición oral. De manera indirecta, es decir, sin acudir necesariamente al soporte que contiene el mensaje, leemos.

Las prácticas de lectura, y las situaciones en que éstas suceden, no son iguales. Si miramos estas prácticas y situaciones de lectura, entenderemos que ésta no ha sido un acto privado. Las tertulias, la bohemia constituyen prácticas donde las historias narradas en los textos, y otra información contenida en libros o cualquier otro dispositivo, son transmitidas a los demás.

 

Dos

Echamos mano de nuestras herramientas cognitivas, tratamos de encontrar las claves, descifrar el texto: leer. Tal parece que, cuando asumimos tal actitud frente al texto, casi siempre, universalizamos la lectura. El libro se reifica y adquiere la condición de universal. No creo que debamos atenernos solamente a la condición autorreferencial del libro y del texto, del continente y el contenido. La pregunta, si aludimos a la condición histórica, migraría de lo reificado hacia lo espiritualizado: ¿quiénes son los autores? ¿Quiénes son los editores? ¿Quiénes son los lectores? ¿Quiénes son los cuenteros? Idea en boga hace rato fue la muerte del autor. Se endiosó al texto como un artefacto autorreferencial, que se explicaba a sí mismo, por encima de su autor.

            La escritura de un texto y la hechura del libro, sin embargo, se estructuran a partir de los lectores imaginados, a veces, casos extraordinarios, del lector perfecto. Con ello atestiguamos la preocupación en torno a cuáles son los usos que tiene un texto y un libro. ¿Para qué sirven? ¿Qué uso hará el lector? Advertir quién es el otro, autor y lector, es suponer, también, el control de su recepción. ¿Qué tipo de lectura se impone?

 

Tres

Menocchio fue un molinero italiano del siglo XVI. Su historia es narrada en el relato historiográfico El queso y los gusanos, de Carlo Ginzburg. Viene a cuento porque Menocchio, a pesar de su condición y de la época, era lector. Tuvo acceso a varios libros que, desafortunadamente, le confundieron: comenzó a cuestionar entre sus similares los dogmas cristianos. De sus dichos, el título de su historia. Pensaba que el universo en formación era como un queso, y Dios y los ángeles los gusanos. El molinero murió a manos del Santo Oficio.

            Las confusiones de Menocchio tienen su origen en las lecturas de los libros que compraba o que le regalaban algunos curas u otras personas. El contenido de los libros se entrecruzó con el sedimento cultural de su lector. Las historias campesinas, cosmogonías, y las historias religiosas amasaron su propia lectura. Menocchio tergiversó una cosa y la otra: inventó su propio mundo.

            La realidad inventada por Menocchio no es otra cosa más que el entrecruzamiento del mundo del texto con el mundo del lector. El primero afecta al segundo, lo re-construye. Nos encontramos ante una realidad híbrida, hija de la relación de la historia y de la ficción.

 

Cuatro

La historia de Menocchio, además de señalar las intersecciones anteriores, supone una práctica de lectura que involucró no solamente al sujeto que se situó frente al libro, sino que ese mismo sujeto, Menocchio, situó a los demás frente al texto. Los convirtió en lectores.

            De este modo, la lectura se volvió un acto colectivo, una práctica que hasta la fecha sucede a través de los medios de comunicación, de las redes sociales virtuales y de otras formas de transmisión del texto escrito, con finalidades de recreación, evangelización o implicaciones políticas.  

 

 

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