Uno
En su libro El nacimiento de una contracultura Teodoro Roszak reflexiona en
torno a las juventudes que se oponen al sistema establecido. Advierte que la tecnocracia,
sociedad instituida, da pie a su opuesto, sociedad instituyente, encabezada por
“una estricta minoría de jóvenes y (…) un puñado de sus mentores adultos”. De
esta premisa, hacia finales de la década de 1960, nace la idea de
contracultura.
En
1996 José Agustín, el escritor de la Onda, publicó La contracultura en México. El libro nació, según cuenta él mismo,
de una serie de cursos que había preparado sobre el tema. “Repetir el curso me
permitió mejorarlo y, sobre todo, decidir que el libro tendría que ser una fusión
de crónica y ensayo, con un estilo abierto que resultase accesible a todo tipo
de lector, no por fuerza nada más a los chavos, que son los verdaderos
protagonistas de la contracultura, o los investigadores”, señala en el Prólogo.
Hippies
y beatniks son los sujetos de Roszak y jipitecas los de José Agustín. Su
cultura ha permeado en la literatura, el cine, la música y el arte en general. Establecen
vasos comunicantes.
Dos
Encontré en una librería local la
reedición de Pasto verde, novela de
culto escrita por Parménides García Saldaña. La compré para guardar la vieja
edición de 1968, publicada en Diógenes. El personaje principal, Epicuro, es un
desdoblamiento de Parménides. Loco loquito, mariguano, amante de los Rolling
Stone y lector empedernido de los beat.
La
intertextualidad abierta, como dicen los letrosos, le permite construir, además
de Epicuro, a otro personaje de ficción: Pepcoke Gin. Se trata de José Agustín.
Los dos, Epicuro/García y Pepcoke/Agustín, junto con Gustavo Sainz se han
alzado como los exponentes de la Onda.
Otro
ícono (decadente) de la contracultura en México, el grupo de rock El Tri,
compuso como homenaje a Parménides la rola “El maldito ritmo”, incluida en el
álbum Otra tocada más. Alejandro
Lora, amigo entrañable del Par, lo retrata y retrata unas juventudes: “¿cuántos
pomos no nos tomamos cantando el rock and roll?… ese maldito ritmo.”
Tres
Un viaje cibernético al feis me llevó a un documental sobre El
Personal, grupo musical tapatío que cimbró la cultura mexicana en la década de
1980. Otro culto. Cuentan cómo conocieron a su vocalista, Julio Haro. De Julio
se han dicho muchas cosas hasta convertirlo en leyenda. Lo cierto es que
contaba con voz sui generis y letras
no aptas para mochos de la sociedad jalisciense y allende sus fronteras. En
enero se cumplieron 25 años de su muerte a causa del sida.
En
el documental (esta entrega es una entrevista a ex miembros y personajes
cercanos a la banda) Julio Haro es el antihéroe homosexual que odiaba a las
“locas”, vivía de arrimado y componía las mejores canciones de humor y de amor.
(Aquí: https://goo.gl/HjTMH0).
Cuatro
Por los caminos de la
autoficción, Charles Bukowski se describe como Henry Chinaski: un escritor
borracho, vagabundo, que manda sus cuentos a revistas literarias hasta que uno
de ellos pega y recibe regalías. Despilfarra el dinero. Las historias y
andanzas de Chinaski, además de relatarse en sus cuentos y novelas, también son
tema en la película Barfly (Borracho en la edición española), cuyo
guión fue escrito por el mismo Bukowski. La historia transcurre en un bar de
mala muerte, donde a diario se lía a golpes con el cantinero.
Volvió la alegría vieja, disco del grupo
de punk argentino Dos minutos, recupera a Chinaski como si de arquetipo se
tratara en la rola “Mosca de bar”.
Un diálogo
como apertura:
“-¿Qué
es el bar, Enrique?
“-El
bar es la última oferta de la eternidad, la última oferta que queda de la
libertad, del peligro a que pierdas tu novia, a que te enojes con tu amigo, a
que aparezcan personas desconocidas. Yo creo que el bar es sobre todo, no digo
la selva, pero por lo menos es el bosque que le queda a la ciudad.” (Aquí: https://goo.gl/Y7SndV)
Después
los riffs.
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